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-------------------------------  Actualizado el martes 06 de julio de 2004   --------------------------

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LA REALIDAD OBJETIVA DE LOS VALORES HUMANOS

"Todas las complacencias y enojos, todos los deseos y repulsiones están motivados por valores, pero éstos no valen porque nos agraden o los deseemos, sino al revés: nos agradan y los deseamos porque nos parece que valen. Por lo tanto, tienen los valores su validez antes e independientemente de que funcionen como meta de nuestros sentimientos. Muchos de ellos son reconocidos por nosotros sin que nos ocurra desearlos o gozarlos" (José Ortega y Gaset).

El valor de una acción heroica es una realidad objetiva, está fuera de aquel que lo capta: Una mañana en el campo de concentración de Oswiecim los prisioneros de una sección son llamados a formar. Uno de ellos la noche anterior logró escaparse. Según la ley establecida, 10 de sus compañeros pagarán con sus vidas. Hay un centenar de hombres alineados. Se oye la voz del comando: enumerarse. Entre los que van a morir se encuentra un obrero llamado Francisco Gajowniczek, padre de tres hijos. Pide clemencia en vano.

Un prisionero sale de la fila. Se ofrece a sustituirlo. El oficial alemán acepta. Morirá de hambre en una celda. Su agonía duró 10 días. Su mano crispada alcanzó a trazar la señal del perdón sobre sus compañeros que caían día tras día. El fue el último en caer, cumpliendo su noble misión, perdonar en nombre de Dios y morir por amor al prójimo.

Muchos captarán la majestad del sacrificio del Padre Kolbe. Otros calificarán como absurdo semejante proceder. Otros, jamás conocerán este suceso. Pero independientemente del aprecio, rechazo o indiferencia, el valor –sacrificar la vida por amor a su semejante- existe. Este algo valioso existe independientemente de los que lo captan.

Podemos decir, por ende, que los valores humanos son fundamentalmente algo real.

Al contemplar un hermoso cuadro, lo encontraremos hermoso porque contiene un valor: belleza. La belleza aislada no existe. Existe en el cuadro.

Ahora bien, el valor puede encontrarse en las cosas materiales y en las actividades espirituales del hombre. Un diamante contiene un valor material, como asimismo un acto de abnegación contiene su valor espiritual. De donde resulta que un valor puede ser real y concreto. Ejemplo: la fidelidad que se realiza en un acto anímico; una obra de arte, valor cultural creado por la actividad humana. Un cuerpo perfecto es una forma de perfección residente en la naturaleza.

Puede ser también un ideal abstracto. Ejemplo: los conceptos de diferentes valores aprehendidos por nuestra mente como una posible realidad, es decir, un valor que puede ser realizado en nuestra vida.

El valor humano es algo real, objetivable. Pero al mismo tiempo hemos de decir que existen además valores ideales en nuestra mente. El concepto de "generosidad" que capta nuestra mente todavía no realiza el valor "generosidad". Cabe pués preguntarnos: ¿puede un valor abstracto ser realizado?.

La experiencia nos responde afirmativamente. En efecto, cuando un artista produce una obra de arte no crea la belleza como tal, sino que realiza una obra, un objeto que encierra belleza. Lo dicho nos pone en la evidencia de que los valores humanos son algo real y los valores abstractos pueden ser realizados por los hombres.

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