LA REALIDAD
OBJETIVA DE LOS VALORES HUMANOS

"Todas las
complacencias y enojos, todos los deseos y repulsiones están
motivados por valores, pero éstos no valen porque nos agraden o los
deseemos, sino al revés: nos agradan y los deseamos porque nos
parece que valen. Por lo tanto, tienen los valores su validez antes
e independientemente de que funcionen como meta de nuestros
sentimientos. Muchos de ellos son reconocidos por nosotros sin que
nos ocurra desearlos o gozarlos" (José Ortega y Gaset).
El valor de una
acción heroica es una realidad objetiva, está fuera de aquel que lo
capta: Una mañana en el campo de concentración de Oswiecim los
prisioneros de una sección son llamados a formar. Uno de ellos la
noche anterior logró escaparse. Según la ley establecida, 10 de sus
compañeros pagarán con sus vidas. Hay un centenar de hombres
alineados. Se oye la voz del comando: enumerarse. Entre los que van
a morir se encuentra un obrero llamado Francisco Gajowniczek, padre
de tres hijos. Pide clemencia en vano.
Un prisionero
sale de la fila. Se ofrece a sustituirlo. El oficial alemán acepta.
Morirá de hambre en una celda. Su agonía duró 10 días. Su mano
crispada alcanzó a trazar la señal del perdón sobre sus compañeros
que caían día tras día. El fue el último en caer, cumpliendo su
noble misión, perdonar en nombre de Dios y morir por amor al
prójimo.
Muchos captarán
la majestad del sacrificio del Padre Kolbe. Otros calificarán como
absurdo semejante proceder. Otros, jamás conocerán este suceso. Pero
independientemente del aprecio, rechazo o indiferencia, el valor
–sacrificar la vida por amor a su semejante- existe. Este algo
valioso existe independientemente de los que lo captan.
Podemos decir,
por ende, que los valores humanos son fundamentalmente algo real.
Al contemplar un
hermoso cuadro, lo encontraremos hermoso porque contiene un valor:
belleza. La belleza aislada no existe. Existe en el cuadro.
Ahora bien, el
valor puede encontrarse en las cosas materiales y en las actividades
espirituales del hombre. Un diamante contiene un valor material,
como asimismo un acto de abnegación contiene su valor espiritual. De
donde resulta que un valor puede ser real y concreto. Ejemplo: la
fidelidad que se realiza en un acto anímico; una obra de arte, valor
cultural creado por la actividad humana. Un cuerpo perfecto es una
forma de perfección residente en la naturaleza.
Puede ser
también un ideal abstracto. Ejemplo: los conceptos de diferentes
valores aprehendidos por nuestra mente como una posible realidad, es
decir, un valor que puede ser realizado en nuestra vida.
El valor humano
es algo real, objetivable. Pero al mismo tiempo hemos de decir que
existen además valores ideales en nuestra mente. El concepto de
"generosidad" que capta nuestra mente todavía no realiza el valor
"generosidad". Cabe pués preguntarnos: ¿puede un valor abstracto ser
realizado?.
La experiencia
nos responde afirmativamente. En efecto, cuando un artista produce
una obra de arte no crea la belleza como tal, sino que realiza una
obra, un objeto que encierra belleza. Lo dicho nos pone en la
evidencia de que los valores humanos son algo real y los valores
abstractos pueden ser realizados por los hombres.