«ORACIÓN
A LA INMACULADA»

Oh María, Santa Inmaculada,
reflejo de la infinita belleza del Padre,
mujer pequeña y humilde de Nazaret,
bendecida más que todas las criaturas de Dios,
obediente a su Palabra hasta el extremo.
Bajo tu ampara nos acogemos,
santa Madre de Dios.
Oh María, imagen limpísima
del Verbo Encarnado,
Madre del que te engendró en la eternidad,
en tu seno ha recreado Dios el portentoso universo.
Una nueva creación ha brotado de ti,
y tú eres la Primicia elegida de todos los tiempos.
Tú eres la plenitud plena de la Obra de Dios.
espejo pulcrísimo
que refleja la Luz eterna del Padre.
Dame tu mano y guíame hacia Jesús.
No deseches las súplicas que te dirigimos
en nuestras necesidades.
María, cúpula encendida de la Creación,
columna que sostienes a la Iglesia
con tu fe y tu esperanza firmísima.
abrázame en tu Ternura y tu Paz
y dame tu Espíritu
que es el de Dios.
Y líbranos siempre de todo peligro
¡Oh Virgen Inmaculada gloriosa y bendita!
Amén
Diego de Jesús
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