|
ORACIÓN DE ADVIENTO

Tiempo de adviento, adviene la Vida,
se acerca la Paz, irrumpe la Justicia,
el Grano se pudre en el Surco, fermenta y germina,
en el Silencio de la Tierra,
¡oh Maria!
Surco y Tierra de Dios,
dócil y fecunda,
en obediencia, en abandono, en entrega,
total, absoluta, martirial.
Adviento eres Tú, Madre de la esperanza,
en ti viene el Señor,
nuestro libertador, nuestro Futuro.
El hombre tiene sed, hambre, necesidad de Ti.
Oh Puerta y Escalera por donde
llegamos a Dios,
por donde Dios llega a nosotros,
humano, humilde, siervo, hermano,
con rostro de amigo y de padre.
Tú, María, la pequeña y humilde María,
has hecho posible,
la eterna Voluntad del Verbo:
hacerse hombre,
carne y sangre,
para poder se comunicar, entregarse,
amasarse, como pan,
macerarse como vino,
en el lagar de la voluntad del hombre
y del Padre.
Oh, María, bendita y amada,
en tu seno contienes all Cielo y a la tierra,
en ti se unieron y se reconciliaron,
Dios se hizo hombre
y el hombre se hizo Dios.
Señora del Adviento,
Puerta de Oro y Escala de Marfil,
por donde entramos y ascendemos
a la Gloria.
En tu vientre, Odre Nuevo de la Nueva Humanidad,
hallamos a Dios.
Oh, Virgen humilde y pequeña,
pobre y misericordiosa,
Virgen de la Buena Esperanza, del Buen Amor,
transida de Luz, colmada de Dios.
Estrella del adviento,
Camino y Puerta, Casa y Cuna,
donde mi vida se remansa y en la belleza de tu sonrisa,
en el brillo de tus ojos,
en la infinita serenidad de tu presencia.
¡Ruega Señora por mí y por todos nosotros!
Amén
Diego de Jesús |