Haz
que tu Iglesia
se
eleve con mayor claridad
como signo de la unidad
de
todas las naciones,
para que el mundo
pueda creer y verse inundado
con
la Luz de tu Espíritu
y
creer en Jesucristo,
a
quien tú enviaste
y
que vive y reina contigo
y
con el Espíritu Santo,
un
solo Dios por siempre.
Amén
Juan
Pablo II