Tu Ascensión al
cielo,
es tu trascendencia
absoluta en el Padre.
Comunión sin
fronteras de Ser y Existir.
Tú, oh Cristo, estás
ya sentado a la derecha del Padre,
por los siglos de
los siglos,
en la Vida
eternamente Nueva, Plena, Gloriosa,
Tú eres para siempre
la Belleza y Hermosura
de todo cuanto es.
Tú despliegas ya en
el cielo
toda la Majestad de
tu Ser.
Eres el Señor y el
Centro de todo el cosmos,
el Alfa y la Omega
del universo,
en el que
resplandece la Gloria de tu Rostro.
En Ti todas las
criaturas ascienden y trascienden hacia Dios,
Oh Cristo triunfante
y glorioso.
No me cansaré jamás
de contemplar tu Rostro,
de dejarme
deslumbrar por tu Resplandor,
de anhelar y esperar
llegar a donde Tú estas, oh Cristo,
más allá de los
confines del tiempo,
en el mar sin
límites de la Eternidad,
donde todo es uno,
limpio, verdadero, bueno y bello.
Deslúmbrame con tu
Luz,
ayúdame a fijar mi
pensamiento y mi corazón
en Ti, oh Hermosura
Soberana,
mi Jesús amigo.
Ascender hacia Ti,
Contigo,
cada día es mi
deseo,
para vivir en Ti y
Contigo
eternamente,
Amén